Dentro del primer concepto, la cadena apuesta por utilizar para el amueblamiento de las habitaciones y zonas comunes, piezas provenientes del reciclado, como la silla LOVE utilizada en las habitaciones o la silla IBIZA utilizada en las terrazas de buffet y cafetería, creadas, ambas, por el diseñador catalán Eugine Quitllet para la firma española VONDOM y realizadas con materiales reciclados (botellas y redes de pesca) recogidas de la isla de Ibiza en el Mediterraneo.

Dentro del segundo concepto, ya mas estético y artístico, se rinde homenaje al arquitecto Suizo Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mas conocido por Le Corbusier (proveniente del juego de palabras entre cuervo en francés –corbeau– y el apellido de su abuelo materno, Lecorbésier ), tanto en cuanto a su relación con la arquitectura (principalmente), como con el arte. Considerado uno de los mejores arquitectos del siglo XX, con 17 proyectos incorporados por la UNESCO a la lista de PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.

Una de las premisas básicas de la arquitectura de Le Corbusier fue el funcionalismo. La idea de simplificar las estructuras de las corrientes arquitectónicas existentes hasta entonces (especialmente después del auge del Art Nouveau ) hasta el grado de responder únicamente a la función utilitaria de cada espacio y recurrir a formas geométricas simples.

Vemos estos conceptos reflejados en la construcción de los armarios de las habitaciones, donde se utiliza una estructura metálica simple que cumple la única función de dar soporte a las distintas piezas que componen dicho armario; en el pie de la mesita de noche, el modelo DREAM de la firma italiana PEDRALI, inspirado en el pie de mesa Tulip del diseñador finlandes EERO SAARINEN; en el frontal de cabecero que a modo de obra cubista en relieve pone en valor la importancia de las formas geométricas simples; en el material de revestimiento de los baños, tan sencillo como un azulejo blanco, combinado con otro del mismo color donde el relieve de las formas geométricas simples es su principal protagonismo. Básico todo de colores con el blanco, el negro y la madera de roble como protagonistas.

En las zonas comunes, un gran mural, combinando la madera de roble y el color negro, conforma una conjunción de piezas geométricas casi en movimiento, siguiendo el hilo conductor de la utilización de las formas geométricas simples.

Varias piezas de iluminación, de las zonas comunes, son piezas diseñadas por Le Corbusier y distribuidas por la firma italiana NEMO LIGHTING, caso de la lámpara de suspensión PROJECTEUR 165 PENDANT, y la lámpara de pie PARLIAMENT.

Otras piezas creadas por la diseñadora española mas internacional Patricia Urquiola, componen el amueblamiento de las zonas comunes, como es el caso del sillón NUEZ, utilizado en el buffet y la butaca NUB en el estar de recepción, ambas piezas distribuidas por la firma española ANDREU WORLD.

Completa parte del mobiliario de estas zonas comunes la silla de cafetería, el modelo STANDARD, icono del siglo XX, creada por el constructor Jean Prouvé.

La fachada del edificio, totalmente blanca y trazada con formas geométricas, con embocaduras de ventanales a modo de brise-soleil, que invitan al huésped a mirar solamente hacia el mar y abstraerse de lo que le rodea, remarcan el concepto funcionalista del conjunto.